Red Social de Oraciones Catolicas
62 miembros
217 miembros
8 miembros
Bienvenido a
Oraciones Catolicas
© 2009 creado por Oraciones Católicas en Ning. Crear tu propia red social
Insignias | Informar un problema | Privacidad | Términos de servicio
Muro de comentarios (29 comentarios)
¡Tienes que ser miembro de Oraciones Catolicas para agregar comentarios!
Únete a esta red social

Mi paz os doy, mi paz os dejoMi paz os doy, mi paz os dejo, no como la da el mundo Quisiera que tu vida fuera un remanso de paz en cada momento. No andes turbado por nada.
Te sentirás mal contigo mismo y con los otros.
Jesús, a sus discípulos y creyentes de todos los tiempos, les dijo estas palabras
que encabezan este momento de paz.
La paz debe ser tu compañera inseparable todos los días.
Con ella no puede haber divorcio ni separaciones inútiles y estériles.
La paz te da la sensación de anchura, de equidistancia de las cosas,
de los acontecimientos, de la política. Te sumerge en tu interior más querido
le='text-align:left'>
La paz es el regalo más bello que puedes hacerte a ti mismo
y a los demás cada día.Si eres una persona portadora de paz, aliviarás la turbación de mucha gente que anda inquieta, estresada y de mal humor en todos sitios.
La persona que está llena de paz, respira una suavidad y una cordialidad
que deja a todo el mundo con el que trata, aquietado, tranquilo y admirado por su dominio.Nadie vive la paz si no es capaz de dominar los instintos que atentan contra ella.
La paz es fruto de un ejercicio diario, de una ascesis que va más allá del desinterés.
Ser seres de paz significa llevar en la mente y en el corazón la bandera blanca
de una conciencia tranquila; la enseña de una capacidad estupenda
para sembrar en torno a ti prados hermosos en los que crece el verdor de la paz.
Oraciones contra el maleficio (del ritual griego)
Kyrie eleison. Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso, tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con tu sola voluntad; tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que protegiste y salvaste a tus tres santos jóvenes; tú que eres doctor y médico de nuestras almas; tú que eres la salvación de aquellos que se dirigen a ti, te pedimos y te invocamos, haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo... haz que, en cambio, de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de bienes, fuerza, éxito y caridad; tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y visita esta imagen tuya, mandando sobre ella el ángel de la paz, fuerte y protector del alma y el cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas; de modo que debajo de ti tu suplicante protegido te cante con gratitud: “el Señor es mi salvador y no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre.” “No tendré temor del mal porque tú estás conmigo, tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, padre de los siglos futuros”. Sí Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo... de todo daño o amenaza procedente de maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo mal; por la intercesión de la más que bendita, gloriosa Señora, la madre de Dios y siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos sus santos. ¡Amén!
Oración contra todo mal
Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien.
Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión y perfidia; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo.
Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.
Oración por la curación interior
Señor Jesús, tu has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado. Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu corazón de Buen Pastor. Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación. Cura, Señor, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.
Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia Viviente entre nosotros. ¡Amén!
Plegaria de Liberación
Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre, nosotros te rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.
De la angustia, la tristeza y las obsesiones, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de desorden en la sexualidad , nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”, por la intercesión de la Virgen María concédenos ser librados de toda maldición y gozar siempre de tu paz. Por Cristo Nuestro Señor. ¡Amén!
BENDICIONES HOY Y SIEMPRE.
cOMO ESTAS?, ESPERO QUE SUPER BIEN. aQAUI TOI LABORANDO, ME DA MUCHA ALEGRIA TENER UNA AMIGO EN ESTA PAGINA.
RECIBE UN FRATERNAL SALUDO EN EL SEÑOR
GRACIAS POR TU INVITACION!! QUE DIOS TE BENDIGA GRANDEMENTE HERMANIT@ TE DESEO UN MARAVILLOSO Y BENDECIDO FIN DE SEMANA LLENO DEL AMOR DE JESUS!!
AQUI TE DEJO ESTE MENSAJE DE DIOS PADRE PARA TI
Habla Dios Padre,
Sobre: Olvidad vuestro “yo”, entrad en el mundo del servicio que os enseñó Mi Hijo y seréis recompensados grandemente.
Los padres en la Tierra, Mis pequeños, se enternecen al ver a los pequeñitos, a sus hijos, cuando no se pueden valer por sí mismos, que ven que ellos tratan de hacer algo, no pueden y salen en su ayuda, salen a su encuentro para ayudarles, ya sea a caminar, a tomar algo que no alcanzan y aunque ven que luchan, el padre, la madre, saben que no podrán lograrlo, porque son pequeñitos.
Hijitos Míos, también Mi Corazón se enternece cuando Yo os veo que queréis crecer. Os digo esto, el “queréis crecer”, porque queréis hacer las cosas por vosotros mismos, no pedís Mi ayuda, no pedís Mi Consejo y así es como vais cometiendo errores a lo largo de vuestra vida.
Sí, ciertamente vuestro cuerpo crece, algunos de vosotros maduráis espiritualmente y otros no pero, a Mis Ojos, siempre seréis pequeñitos, porque no habéis crecido lo suficiente porque no habéis querido venir a Mí y, aún a pesar de que vinierais a Mí, como Mis capacidades son infinitas, Omnipotentes, no las podréis alcanzar en totalidad, por lo tanto seréis siempre pequeñitos a Mis Ojos.
A algunos de vosotros os permito crecer espiritualmente para que ayudéis a vuestros hermanos, les ayudéis a crecer y madurar también espiritualmente, pero ¡cómo quisiera que realmente crecierais para que gozarais Mis Bienes en plenitud! Ciertamente gozaréis grandemente en el Reino de los Cielos, cuando vuestra alma se va a poder expandir a niveles que vosotros no imagináis, ahí gozaréis de lo que Yo, vuestro Padre y vuestro Dios tengo para las almas. Cada uno de vosotros tiene personalidad propia, cada uno de vosotros ha luchado en forma diferente para servirMe, cada uno de vosotros será juzgado en forma diferente por los méritos que alcanzasteis y por los pecados que cometisteis, por eso os digo que cada alma tiene personalidad propia.
Mis pequeños, os llevo a todos vosotros en Mi Corazón, aún a las almas que se han desviado las amo y espero su retorno, su arrepentimiento, para regresar a Mí. Pero muchos os mantenéis raquíticos, porque no queréis crecer y ésa sí es una falta grave para el alma, que teniendo todas las posibilidades, teniéndoMe a Mí, vuestro Dios, que tan solo era necesario pedirMe para que Yo estuviera ahí para ayudaros y no lo hicisteis, es una negligencia grave para el alma.
Si vivierais como las almas del Antiguo Testamento, cuando todo era obscuridad, cuando no se tenían ésas Enseñanzas de Mi Hijo, cuando no se había evangelizado al mundo entero, tendríais un pretexto a vuestro favor, pero ahora estáis en un mundo evangelizado, un mundo que ya escuchó a Mi Hijo y ni aún así ha nacido en vuestro corazón el deseo de buscarMe, de crecer espiritualmente, eso es negligencia espiritual y si os queréis mantener así, ignorantes, apartados de vuestras obligaciones, viviendo solamente para vosotros mismos y de acuerdo a lo que vuestra carne os pide, seréis juzgados de ésa forma, por negligencia espiritual y sobre todo, por no dar lo que debisteis haber dado. Pecado de omisión grave, desperdiciasteis el tiempo de toda una vida y no quisisteis dar de vuestro tiempo, que es Mi tiempo, de vuestra persona y así, en ese olvido a vuestra obligación, seréis juzgados.
Mis pequeños, estáis para ayudar a vuestros hermanos, que eso es Caridad y la Caridad Yo la recompenso en una forma grande, porque aquél que se da por sus hermanos, obtiene recompensa grande de Mí, vuestro Dios y especialmente cuando se dan las almas por sus hermanos y ayudan a su salvación eterna, vuestra recompensa será mayor. Olvidad vuestro “yo”, entrad en el mundo del servicio que os enseñó Mi Hijo y seréis recompensados grandemente, Mis pequeños, regresaréis triunfantes al Reino de los Cielos y Mi Amor se derramará copiosamente sobre vosotros. No os desperdiciéis ya más, Mis pequeños, sois Mis instrumentos todos vosotros y os necesito para la salvación de todas las almas.
Gracias, Mis pequeños.
La representación pictórica e iconográfica de la Virgen Dolorosa mueve el corazón de los creyentes a justipreciar el valor de la redención y a descubrir mejor la malicia del pecado.

Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares.Un poco de historia
Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares. La fiesta de nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre y recordamos en ella los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida, por haber aceptado ser la Madre del Salvador.

Este día se acompaña a María en su experiencia de un muy profundo dolor, el dolor de una madre que ve a su amado Hijo incomprendido, acusado, abandonado por los temerosos apóstoles, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nosotros no la comprendamos.
Es Ella quien, con su compañía, su fortaleza y su fe, nos da fuerza en los momentos de dolor, en los sufrimientos diarios. Pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo, en nuestro corazón, para así unir los sacrificios de nuestra vida a los de Ella y comprender que, en el dolor, somos más parecidos a Cristo y somos capaces de amarlo con mayor intensidad.
¿Que nos enseña la Virgen de los Dolores?

La imagen de la Virgen Dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Encontremos en Ella una compañía y una fuerza para dar sentido a los propios sufri-mientos.Cuida tu fe:
Algunos te dirán que Dios no es bueno porque permite el dolor y el sufrimiento en las personas. El sufrimiento humano es parte de la naturaleza del hombre, es algo inevitable en la vida, y Jesús nos ha enseñado, con su propio sufrimiento, que el dolor tiene valor de salvación. Lo importante es el sentido que nosotros le demos.
Debemos ser fuertes ante el dolor y ofrecerlo a Dios por la salvación de las almas. De este modo podremos convertir el sufrimiento en sacrificio (sacrum-facere = hacer algo sagrado). Esto nos ayudará a amar más a Dios y, además, llevaremos a muchas almas al Cielo, uniendo nuestro sacrificio al de Cristo.
Oración:
María, tú que has pasado por un dolor tan grande y un sufrimiento tan profundo, ayúdanos a seguir tu ejemplo ante las dificultades de nuestra propia vida.
Ver todos los comentarios